Search & Destroy





Archive for the ‘CD's’

1349 – Revelations of the Black Flame

February 08, 2010 By: Sergio Alvite Category: CD's No Comments →

Por Antonymous Ayala

1349
Revelations of the Black Flame
Compañía Discográfica: Candlelight Records
Calificación: 8

Unos alaridos espeluznantes abren la última grabación de los noruegos 1349 comandados por Ravan, así presentan Invocation como inicio de su cuarto disco, Revelations of the Black Flame, luego que en el 2005 editarán el exitoso Hellfire.

Como era de esperarse, alrededor de esta nueva obra se generó una gran expectativa para ver si se lograba repetir la genialidad de su música. El inicio es un corte lento, denso y oscuro, plagado de un ambiente cavernoso, acorde con la imagen ennegrecida y ensangrentada de sus dos portadas, tanto la del rostro humano como la edición especial con su viscosa escalinata; luego viene Serpentine Sibilance y continúa el medio tiempo, los riffs de Archaon y Seidemann arrastrándose en cada compás, acompañados por la batería de Frost (Satyricon) al parecer amenazado de no acelerar la marcha, sino hasta el final donde comienza la rapiña que los hiciera famosos. Y en Horns regresa la pausa, el ambiente fúnebre de un trance instrumental, que es repetido en Misanthropy y al final con Solitude y At the Gate. ¿Es acaso la nueva propuesta de 1349?

En la mezcla intervino el conocido embajador del metal Tom G. Fischer (Hellhammer, Celtic Frost, Triptykon), tal vez su influencia dirigió esta nueva faceta de los noruegos, aunque él mismo ha declarado que su única participación fue para grabar la guitarra y bajo en Set the Controls for the Heart of the Sun.

Un corte que podría simbolizar el puente entre los trabajos anteriores de la banda, con este nuevo producto es Uncreation, que a pesar de un inicio lánguido, al minuto y medio se presenta un cambio de ritmo con una batería más versátil, que a manera de estrofa-coro, se va repitiendo la fórmula para que al final se descomponga en una descarga de black metal puro, con el solo desenfrenado que agoniza junto con el desenlace de la canción.

Mención aparte merece el cover Set the Controls for the Heart of the Sun, poco usual en este género de metal extremo rendirle honor a Pink Floyd, con una rola que viene en su segundo álbum titulado A Saucerful of Secrets (1968), y que desde esa época la pieza fue reconocida por su atmósfera más oscura y menos psicodélica.

El booklet se encuentra entintado en un material tan denso y carmesí que prácticamente es imposible leer las letras y conocer más detalles técnicos del disco. Un extra digno de señalar en la edición especial, es el disco en vivo titulado Works of Fire, Forces of Hell, que incluye 6-tracks-6 clásicos como Chasing Dragons, I am Abomination y Manifest. Fue grabado en vivo en el recinto Kolinsborg en Estocolmo, Suecia, el 3 de diciembre de 2005, al final de la gira europea Hellfire y como ellos mismos señalan, este es uno de los últimos conciertos con la alineación original de la banda y se llevó a cabo frente a 18 suecos, un mexicano borracho y una puta alemana.

El black metal siempre ha estado impregnado de polémica y este álbum no será la excepción, los detractores seguramente se rasgarán las vestiduras exigiendo la velocidad de antaño y la defenestración del estúpido título “true-norwegian-black-metal”, mientras que los escépticos o liberales intentarán descifrar el significado de este álbum. Me atrevo a opinar que no se puede pecar de conservador con la banda, es un hecho que al menos Maggot Fetus… Teeth Like Thorns rescata el sentimiento de pandillerismo y black metal crudo que los caracteriza; sin embargo, basándose en el título literal del disco, las revelaciones de la flama negra implica precisamente eso: una manifestación de una verdad secreta u oculta, luego entonces, lo que 1349 presenta en su álbum es black metal, no hay duda, pero infestado por un sentimiento drone, que por momentos se escucha monótono, con acordes sostenidos que generan una atmósfera somnolienta. Es posible creer que en Revelations of the Black Flame los noruegos se encuentran poseídos por el demonio de bandas como Earth, Sunn O))) o Boris. Un álbum endiablado solo apto para zombies de mente abierta, adictos al género del entumecimiento.

Drudkh – Lebedynyy Shlyakh (The Swan Road)

February 03, 2010 By: Sergio Alvite Category: CD's No Comments →

Por Antonymous Ayala

Drudkh
Lebedynyy Shlyakh (The Swan Road)
Compañía Discográfica: Season Of Mist
Calificación: 4

Drudkh, el “bosque” de acuerdo a su traducción del sánscrito, la antigua lengua muerta, es una banda procedente de Ucrania en la vieja Europa Oriental. En 2005 editaron su tercer larga duración titulado Lebedynyy Shlyakh (The Swan Road), mismo que la banda ha considerado como una de sus más grandes obras, tanto que tuvo una segunda re-edición en 2008 a través de Eisenwald Records y este año, Season of Mist nuevamente lo produce y remasteriza con una portada diferente, en un intento por darle mayor fuerza a la música, esfuerzo que no logra alcanzar el resultado.

Desde sus primeros acordes en 1648 (año que inició la guerra del pueblo ucraniano contra la dominación de Polonia y Lituania), con ausencia de coros y batería, Drudkh inicia la introducción a su propio black metal, orientado por un ambiente folk que lo conserva entre el sinfín de bandas que emplean estos mismos elementos, sin alcanzar una personalidad que lo destaque del común denominador. La segunda pieza Eternal Sun estalla en un ritmo acelerado, interrumpido al segundo minuto por una atmósfera acústica, este pasaje permite la entrada de todos los instrumentos y las vocales de Thurios, guturales pero entendibles, donde el punto en contra es el tono monótono de su voz, del que no se sale en toda la grabación, lineal y carente de sentimiento. Esta fórmula es repetida en The Price of Freedom y Fate.

Blood, comete el error de asemejarse demasiado al clásico Alma Mater de Moonspell, un riff que evidencia la temática general de esta producción: una falta de creatividad en la composición de las canciones, en este sentido el trabajo de la batería resulta otro de los elementos débiles, porque se reduce a un simple acompañamiento básico y elemental, restándole al mínimo la intención de poder en las canciones.

Otro hecho bélico de la historia de Ucrania, se conmemora en Glare of 1768 (año que marca el inicio de la guerra donde Rusia finalmente se apoderó de su territorio), tal vez la única canción realmente decente y rescatable que conserva un ritmo épico en la vena de los himnos creados por Bathory, con excepción de la voz que de nueva cuenta va entorpeciendo la composición musical. El contraste con el listado de las rolas, pero también predecible, es Song of Sich Destruction, cantada en su idioma natal sostenida por una guitarra acústica absolutamente folclórica.

A pesar de que el material es mediocre, se puede reconocer el trabajo del guitarrista Roman Saenko para la ejecución de sus solos, que a pesar de no ser variada, se desglosan siempre en un ambiente nostálgico.

El resultado final de este álbum es bastante flojo y monótono. A pesar de los escasos momentos destacables que se reseñan, en lo personal suena insípido, simplista y en definitiva la banda debería enfocarse en desarrollar sus propios elementos y dejar de querer vivir con lo que solamente ellos consideran viejas glorias.

Hypocrisy – A Taste Of Extreme Divinity

February 02, 2010 By: Sergio Alvite Category: CD's 2 Comments →

Por Antonymous Ayala

Hypocrisy
A Taste Of Extreme Divinity
Compañía Discográfica: Nuclear Blast
Calificación: 10

Hypocrisy – A Taste Of Extreme Divinity Se le puede considerar como un rey midas del metal, ha intervenido en la producción de sus principales exponentes como Dark Funeral, Dimmu Borgir, Immortal, Enslaved, Borknagar y Rotting Christ entre otros, además de participar activamente en Lock Up, Bloodbath, War y desde hace una década con su propia banda Pain.

Peter Tägtgren, solo su nombre es garantía de un death metal melódico, profesional y además sueco. Hace un par de décadas inició la discografía de su hijo predilecto Hypocrisy hasta el último inédito del 2005 sacando Virus, y para 2008 la re-edición masterizada de Catch 22 (2002), por lo que saber que publicaría un álbum inédito el año pasado, la expectativa fue creciendo. Luego se supo el título, después vino la portada ceremonial creada por Christian Wahlin (At the GatesSlaughter of the Soul, TiamatWildhoney, BathoryBlood on Ice), el tracklist de 11 cortes y finalmente A Taste of Extreme Divinity, el álbum que cumplió todas las expectativas en cuanto a producción y creatividad magistrales, junto con Mikael Hedlund al bajo y el baterista Reidar “Horgh” Horghagen (Immortal), nuevo miembro desde su anterior LP, propiciando una línea madura que se distingue en esta obra. El sonido de la banda ya resulta sumamente identificable a estas alturas, con el tono de la distorsión y la desgarradora voz tanto aguda como gutural de Peter.

La impecable grabación no escatima en conjuntar elementos agresivos, ritmos pausados, pero igualmente belicosos y las melodías apocalípticas que han distinguido a la banda. Desde la apertura con la aplastante Valley of the Damned que te hace sacudir la espina dorsal y el cráneo, una metralla sin igual, rasgueos pastosos con tintes thrasheros, añadiéndole coros épicos como en Hang Him High, Solar Empire y Weed of the Weak, que seguramente se volverán nuevos clásicos para los seguidores de los escandinavos.

El frontman se escucha más grave, como en sus álbumes de antaño, todavía puede alargar el grito lastimero, pero sin el timbre delgado, escuchándose un tono malévolo, en momentos casi grotesco.

La melodía del death metal en Hypocrisy cobra vida con No Tomorrow, Global Domination o The Quest que no son baladas, sino cortes lentos a los que estamos acostumbrados pero con el poder distorsionado del sonido sueco en la guitarra líder de Tägtren.

El sonido corrosivo y despiadado como la demencia de un sacrificio, regresa con A Taste of Extreme Divinity, así como el desprecio a Dios y su iglesia con Alive o el track extra, The Sinner, que viene en la edición especial del disco. Tamed (Filled with Fear) se puede contar entre las más puras rolas melódicas junto con Sky is Falling Down, cuyas vibras se aprecian bien disciplinadas, no en vano ya transcurrieron 20 años de experiencia.

A Taste of Extreme Divinity deja el sentimiento de encontrarse con un viejo amigo luego de una larga travesía por tierras lejanas, te resulta familiar pero distingues algunos cambios que han influenciado en su persona. En este caso, son una prueba de la divinidad extrema.

Novembers Doom – Into Night’s Requiem Infernal

January 25, 2010 By: Sergio Alvite Category: CD's No Comments →

Por Juan Martínez

Novembers Doom
Into Night’s Requiem Infernal
Compañía Discográfica: The End Records
Calificación: 8

La banda de Chicago Novembers Doom, exhibe en su nombre el estigma del estilo que han abanderado; efectivamente, en el género del doomdeath, el grupo liderado por el vocalista Paul Kuhr lleva alrededor de dos décadas abriéndose camino por la fuerza en un terreno dominado principalmente por los europeos.

Desde su formación, Novembers Doom no ha podido conservar la misma alineación durante dos álbumes consecutivos, siendo Kuhr el único miembro original; sin embargo, uno a uno, ha ido encontrando integrantes de primer nivel que han llevado a la agrupación a un siguiente peldaño, dejando atrás buena parte del estilo lento y denso clásico del doom, así como las voces femeninas que normalmente acompañan al subgénero, para ir forjando un estilo propio, desarrollado notablemente a raíz de la conjunción de los guitarristas Vito Marchese y Larry Roberts en The Pale Haunt Departure de 2005 y consolidado en The Novella Reservoir de 2007. Con esta dupla, el conjunto salió ganando en términos de composición y vitalidad, sin perder el toque de honda decadencia gótica que imprimen las letras de Kuhr y que arrastran las emociones del escucha hacia el mismo infierno, justo desde donde se asoma Into Night’s Requiem Infernal —que junto con los dos discos anteriores conforma precisamente la trilogía que la banda ha realizado para The End Records.

El lanzamiento del séptimo disco de Novembers Doom, aconteció el séptimo día del séptimo mes de 2009. La producción es realizada por el bajista Chris Wisco, quien arribara en 2007 y que constituye otra de las grandes inclusiones en el grupo; no obstante, en el proceso de grabación la cereza en el pastel fue agregada con la mezcla del prolífico sueco Dan Swanö —multi instrumentista fundador de bandas como Edge of Sanity, Pan.Thy.Monium y Bloodbath—, quién además de su gran experiencia, viene a evidenciar el interés de Novembers Doom por el sonido de las agrupaciones europeas. El resultado son ocho canciones de manufactura agresiva pero con una especial atención en la melodía, apoyadas en cambios de voces contrastantes, y pasajes instrumentales de gran imaginación; un buen ejemplo de esto es A Eulogy for the Living Lost, tema en el que las partes con voces limpias están acompañadas de guitarras eléctricas y las guturales de guitarras acústicas, gracias a lo cual la energía se mantiene siempre constante. Anímicamente, los dos extremos de la amplia gama de sonidos que integran Into Night’s Requiem Infernal se localizan, en su lado más agresivo, en la violenta pieza titular, de amenazante ambiente death, ensombrecida por nubes negras que devoran la luz mientras la lluvia encubre el olor a muerte, mientras que el momento más inalterable es la melancólica The Fifth Day of March, acerca de un amor perdido —seguramente algún cinco de marzo— y que, simbólicamente, es la única letra impresa sobre fondo blanco en el libreto. Destacan también los arreglos instrumentales de Empathy’s Greed, que la transforman de acústica a sinfónica y viceversa, a lo largo de sus seis minutos de duración.

Si bien Into Night’s Requiem Infernal pretende mostrarnos la podredumbre que nos rodea y lo malo que tiene el ser humano, existe un cierto anhelo de reconciliación, paradoja que conceptualmente se emparenta con los contrastes musicales, exaltados por sus memorables estribillos. Parece que Novembers Doom ha encontrado su punto de equilibrio, esperemos que a pesar de localizarse en el otoñal mes que anuncia el final, aún tengan mucho que ofrecer.

Six Feet Under – Graveyard Classics 3

January 21, 2010 By: Sergio Alvite Category: CD's 4 Comments →

Por Pablo Barrios

Six Feet Under
Graveyard Classics 3
Compañía Discográfica: Metal Blade
Calificación: 3

Con la salida de la primera entrega de covers de Six Feet Under, Graveyard Classics, se podía reconocer las buenas intenciones, pero con la brutalidad del cantante Chris Barnes (ex-cantante de Cannibal Corpse) uno no podía dejar de pensar y escuchar como trituraba y destruía los temas uno por uno sin permitir apreciarlos. Es lamentable porque lo de Barnes es muy curioso, con su ex-banda fue creativo y con letras que iban mas allá de lo extremo, pero con algo de lógica y con el uso de palabras más cuidadas, se le tenía cierta admiración y respeto. Con estos lanzamientos se esta cavando su propia tumba, ¿será porque estará cansado, porque ya esta viejo o será porque ya ha tomado mucho ácido que cada vez es menos tolerable su voz? Puede ser una leyenda en el underground pero alguien le tiene que decir que deje de hacer covers y empiece a cantar sus propios temas nuevamente, que editen algo más exclusivo y haga algo más creativo como lo son sus ultimas entregas, 13, Commandment y Death Rituals.

De Graveyard Classics es curioso que la canción que más llamó la atención fue TNT de AC/DC, por ese motivo, repitiendo la fórmula del éxito, en Graveyard Classics 2 fueron tracks exclusivamente de AC/DC. Después del rotundo fracaso y las malas criticas decidieron volver por más y en la tercera entrega, la lista de los temas es magistral, alucinante, tal vez es la mejor selección que se haya escuchado de una agrupación haciendo tributo a otros, sólo que hay un problema mayor, y ese problema se llama nuevamente Chris Barnes.

Musicalmente por primera vez en la historia de Six Feet Under uno los podría llamar sublime, muy parecidos a los temas originales, sobretodo hay que hacer hincapié a la versión que hacen de The Frayed Ends of Sanity de Metallica que es perfecta (musicalmente hablando siempre) ,salvo por el trabajo de Chris que está fuera de lugar, como en la canción A Dangerous Meeting de Mercyful Fate, no se le entiende ni una silaba de alguna palabra que esté cantando.

La Selección es buena, At Dawn They Sleep (Slayer), – Metal On Metal (Anvil),- Destroyer (Twisted Sister), Snap Your Fingers, Snap Your Neck (Prong), y la producción también es sobresaliente, rescatando el trabajo de guitarras entre otras cosas.

Estas tres obras de Six Feet Under, dejando lo musical, simplemente va a hacer una anécdota de como se hizo esta trilogía a pasar desapercibida a través de los años quedando como los peores covers que se hayan hecho alguna vez en la historia de la música.

Helloween – Unarmed – Best Of 25th Anniversary

January 20, 2010 By: Sergio Alvite Category: CD's 17 Comments →

Por Pablo Barrios

Helloween
Unarmed – Best Of 25th Anniversary
Compañía Discográfica: SPV Music
Calificación: 4

Helloween siempre se ha caracterizado por ser una de las pocas agrupaciones divertidas dentro de la escena con líricas positivas en general. Buscando un optimismo a cada instante, los integrantes han sabido hacer de toda su carrera una legacía, artífices de todo un género tan importante como es el power metal. Después de 25 años de trayectoria, decidieron rendirse tributo reversionando las canciones mas famosas y apareció Unarmed – Best Of 25th Anniversary, que por desgracia, siendo un trabajo de aniversario, deja mucho que desear por varias cuestiones. Aunque haya buenos intentos no cumple con la función que debería.

Todas las versiones originales superan ampliamente a lo que vamos a encontrar en este trabajo, al escucharlo uno se pregunta si hubiera sido mejor hacer interpretaciones acústicas como lo intentó una vez el ex-vocalista Michael Kiske, antes de tanta producción de por medio.

Sonidos de jazz, swing, orquestaciones, baladas y canciones épicas, se ubican dentro de un combo defectuoso de sus los integrantes canciones reversionadas faltas de corazón y entrega, termina siendo sólo una broma. Lo más increíble es que el vocalista Andi Deris no está a la altura de lo que tendría que ser con una voz cada vez mas chillona, mientras que la agrupación en conjunto hace un trabajo soberbio.

La trayectoria de los germanos se ha visto llena de altibajos y con una relación de amor-odio a sus seguidores. Es probable que Unarmed quede en el olvido muy fácilmente, salvo por el tributo que le hacen a su famosa trilogía titulada The Keeper’s Trilogy (Halloween, Keeper of The Seven Keys & King Of 1000 Years – Medley).

Apoyándose mas que nada en las baladas como A Tale That Wasn’t Right, Forever & One y If I Could Fly, pareciera que hacen lo correcto, son el punto fuerte de todo el tributo siendo sutil y consistente en líneas generales, pero con sus mayores clásicos que generalmente son rápidas, como Dr. Stein, Future World, Eagle Fly Free y I Want Out, parece una broma muy pesada y difícil de digerir cada vez que intentamos escucharlo; lo más difícil es apreciar When The Rains Grows, una hermosa obra de Master of The Rings triturada sin piedad dejándola muy atrás como lo era su versión original.

Los dos trabajos menos apreciados de Helloween, Pink Bubbles Go Ape y Chameleon, quedaron en el olvido por algunos pocos, pero superan ampliamente por mayoría a esta nueva producción que va por el mismo camino. Hubiera sido más divertido y más sorpresivo que visiten su viejo catálogo y empiecen a desenfundar esas canciones llenas de polvo, antes de hacer de un sentimiento de nostalgia y melancolía algo divertido.

Los seguidores que siempre han estado con Helloween, este proyecto lo van a odiar, los seguidores que le han prestado atención de vez en cuando no lo van a entender, y los que recién empiezan a escucharlos van a quedarse confundidos.
Más que un regalo para sus fanáticos, parece que es tan sólo es un mero intento de complacerse a ellos mismos tratando de alejarse de la música que los llevo a la fama

Immortal – All Shall Fall

January 11, 2010 By: Sergio Alvite Category: CD's 1 Comment →

Por Antonymous Ayala

Immortal
All Shall Fall
Compañía Discográfica: Nuclear Blast
Calificación: 9

El álbum All Shall Fall de Immortal, un evento esperado por las hordas devotas al black metal. Desde el 2003 en que anunciaron su separación, la esperanza nunca se apagó, pasaron un par de años hasta que el Wacken Open Air de 2007 los anunció como cabeza de su impresionante cartel, siendo la banda que en esa ocasión utilizó más equipo de audio para reventar la noche ante una audiencia de varias decenas de miles de fans.
Después de tan exitosa presentación en Alemania era evidente que el trío de bestias noruegas conformado por Abbath (voz, guitarra), Apollyon (bajo) y Horgh (batería), trabajaran en un nuevo CD.

2009 y el otoño de septiembre fueron elegidos para editar All Shall Fall y de la mano del productor Peter Tägtgren (Hypocrisy, Pain) eligieron siete cortes para el regreso tan esperado de esta leyenda en el mundo del metal extremo, con un sonido pulido y claro.

Son íconos, no hay duda, conservan aún el maquillaje, vestimenta, armas y esa postura bestial que los caracterizó desde sus inicios, hace casi dos décadas. Immortal no es una etiqueta como señalan sus detractores, es una marca dentro del black metal, con características propias e inconfundibles tanto en su espectáculo de explosivos, vómito de fuegos, presencia y gruñidos aguardientosos que los distingue.

Frialdad, es algo que se transmite desde la portada, el arte interior y principalmente la música, eso evoca el álbum desde la introducción ambiental que se interrumpe por la entrada de los primeros acordes en la primera rola. Una concatenación perfecta a su anterior álbum Sons of Northern Darkness (2002) con un ritmo veloz, machacante y el compás cuadrado. Acompañados por la batería contundente y marcada al tiempo que se recitan los versos bélicos escritos por Demonaz, el miembro oculto de la banda, que a pesar de su incapacidad física, aún continúa aportando su creatividad en la lírica de todas las canciones del disco, dando testimonio de su devoción a la luna, las montañas, la muerte y la guerra, los particulares jinetes del apocalipsis para Immortal, en rolas como All Shall Fall, The Rise of Darkness y Arctic Swarm.

La rabia del black metal noruego, del que no pueden desligarse por completo se escucha en Hordes to War, un corte agresivo e intenso de principio a fin, sin piedad alguna… “chaos and fire to defeaning sounds”. El lado épico, de himnos portentosos se puede distinguir en Norden on Fire o Mount North, con esos pasajes más lentos sin perder ese tono de oscuridad que los caracteriza. El artista noruego Are Mundal aporta el intro sinfónico, un breve pasaje ambiental congelado para Unearthly Kingdom, el cierre del álbum, que antes del minuto se enturbia con uno de los riffs más gloriosos del disco, siendo la pieza más extensa y catatónica.

Un álbum que carece de brillantez técnica o de composiciones enredadas. Es simple, crudo pero directo como un escopetazo en la frente. Sin temor o duda, se merece un lugar en toda colección, como una de las mejores obras del 2009. Immortal no se reinventa, hace lo que sabe hacer y lo hace a toda madre.

Anaal Nathrakh – In the Constellation of the Black Widow

December 09, 2009 By: Sergio Alvite Category: CD's No Comments →

Por Antonymous Ayala

Anaal Nathrakh
In the Constellation of the Black Widow
Compañía Discográfica: Candlelight Records
Calificación: 9

Cada época en la historia de la música ha tenido su propio intérprete extremo, que por la rapidez, velocidad y agresividad de su propuesta ha provocado la impresión de los fanáticos y los medios. Desde épocas añejas ésta ha sido incluso la motivación y reto para muchas bandas que, en su debut o presentación de cada álbum, ondean la bandera de traer el disco más veloz y violento que se haya escuchado. Ese lema tan estereotipado en el mundo del metal pudo quizás, causar revuelo en los 60 o 70, pero a partir de agrupaciones como Slayer o Repulsion en Norteamérica, Carcass y Napalm Death en Europa, es realmente difícil sorprenderse con dicho estandarte. Al menos eso creía hasta escuchar la bestialidad de Anaal Nathrakh. Un engendro conformado por V.I.T.R.I.O.L. (Dave Hunt vocalista de Benediction) y Mick Kenney (Irrumator), quienes tienen por ciudad natal Birmingham, Inglaterra, cuna de Black Sabbath y que publican este año In the Constellation of the Black Widow.

Para alcanzar a entender la compleja propuesta de este par de británicos, podríamos imaginar por ejemplo el ambiente siniestro y demencial del -Ordo ad Chao- (Mayhem), pero con una inyección directa en la aorta de una dosis triple de speed y ácido combinados. El sonido de Anaal Nathrakh tal vez sea producto de su idolatría por la cannabis sativa, como se aprecia en todos sus booklets, con impresiones masivas de la conocida planta verde o la influencia que pudieran recibir de sus malévolas colaboraciones, ya que entre sus filas han colaborado gente de la talla de Attila Csihar (Mayhem), Shane Embury y Danny Herrera (Napalm Death), Nick Barker (Testament, Dimmu Borgir), Joe Horvath (Circle of Dead Children), Sethlans Teitan (Watain) y en su último álbum Zeitgeist Memento, vocalista de la banda mexicana Repvblika, quien intervino para la canción Oil Upon Sores of Lepers.

In the Constellation of the Black Widow inicia con la pieza homónima y un intro que nos lleva a pasear por la bóveda infernal, escuchando lamentos agonizantes, preámbulo para que se desencadene la extravagante rola que incluye una velocidad alucinante, con vocales desagarradas y agudas, mezcla de gruñidos graves y hasta coros operísticos, como también se puede palpar en I am the Wrath of Gods and the Desolation of the Earth, el línea más pura de sus primeras producciones. ¿Fórmula conocida?, tal vez en teoría, pero la genialidad de Anaal Nathrakh es precisamente la manera de combinar los elementos del death, black, industrial, grind para hacer una versión de metal extremo que incluso pudiera confundirse con los linderos del noise, disciplina que alcanza el clímax en More of Fire than Blood, elegida para editar su propio y experimental video. La parte más audible y novedosa en el disco son las canciones en donde predominan riffs de corte crust y thrash, un ritmo quizás menos congestionados como se aprecia desde The Unbearable Filth of the Soul hasta The Lucifer Effect, sin restarle un ápice de impresionante ferocidad musical e inventiva.

Satanachrist es de las mejores piezas, tiene ese riff predominante, monótono y a la vez hipnotizante, similar a Lama Sabachtani de su anterior Hell is Empty an all the Devils are Here (2007), seguida por el cierre de Blood Eagles Carved on the Backs of Innocents con su abrupto final.

Un desacierto desde mi punto de vista fue utilizar una portada casi idéntica a Gods of Negativity (2003) de los alemanes Hellfucked, aunque la imagen proviene de una litografía hecha por Gustav Doré, creo que tienen la capacidad para diseñar una ilustración inédita.

La temática concreta se ignora, porque una actitud constante de la banda desde el brutal y sorprendente debut The Codex Necro en 2001, ha sido evitar publicar las letras de sus canciones, por lo que se deduce de los títulos e imagen de su discografía que manejan temas diversos desde la blasfemia o el apocalipsis, hasta el satanismo y la misantropía. Ellos mismos han declarado que Anaal Nathrakh fue creado para un fin, ser la banda sonora del armagedón, la esencia auditiva del mal, el odio y la violencia, el verdadero espíritu de la muerte en sus extremos musicales, por lo tanto, el álbum en su totalidad no es apto para oídos sensibles, por lo contrario, solo se recomienda para quienes se atrevan a conocer un sonido abrasador, desquiciado, esquizofrénico y que en la obra In the Constellation of the Black Widow, tienen garantía infernal de no salir defraudados, si es que sobreviven.

Suffocation – Blood Oath

December 02, 2009 By: Sergio Alvite Category: CD's 3 Comments →

Por Antonymous Ayala

Suffocation
Blood Oath
Compañía Discográfica: Nuclear Blast
Calificación: 9

El death metal norteamericano tuvo una erupción aparte de la conocida escena en Florida y me refiero al “death metal neoyorkino” (NYDM por sus siglas en inglés) con bandas ahora leyendas como Mortician, Immolation e Incantation, infestadas de maldad y excelencia musical. Es de este tipo de death metal al que me refiero, del oscuro, del denso y brillantemente ejecutado.

Los legendarios Suffocation, íconos del NYDM se vuelven a hacer presentes después de tres años, con la misma alineación que traen desde su Souls to Deny (2004). Blood Oath fue producido por Joe Cincotta (Obituary, Animosity) y la propia banda, mezclado por Zack Ohren (All Shall Perish, Warbringer, Abhorrance, Deeds of Flesh), mientras que la enrojecida y ceremonial portada estuvo a cargo del artista Jon Zig.

Este es un álbum del más puro brutal death metal, que sin retomar la vena técnica de sus orígenes, se puede distinguir la evolución de una banda a través de las complejas estructuras de las diez canciones que lo componen. Una presentación seria y profesional.
Es difícil mantener el acoplamiento entre creatividad y velocidad luego de casi 20 años de existencia, pero eso demuestra la madurez en cada una de las piezas que integran Blood Oath; no descubren el hilo negro ni traen una propuesta innovadora, es llanamente una ejecución de death metal, pero en eso radica su genialidad, al hacer de un género ampliamente conocido una muestra de porqué se le puede seguir explotando sin alcanzar extinguir esta vertiente del metal. Un juramento de la sangre que desde su inicio enseña haber pulido su manera de componer entre los riffs agresivos y una batería rompe cráneos, que en conjunto significan una marcha escalonada in crescendo, machacoso y devastador.

El recital despliega a un Frank Mullen que grita los himnos, sin caer en la indescifrable voz gutural, alcanzando ciertos grados de claridad sin llegar a ser limpio y sin dejar el tono malvado. Dismal Dream es el escenario ideal para Derek Boyer, donde el acompañamiento del bajista es impresionante, a manera de un puntual séquito de principio a fin. La introducción de Pray for Forgiveness en la que Mike Smith muestra una intro de batería ejecutada hábilmente que conduce hasta un gran desarrollo. Recientemente editaron un video para la poderosa pieza Cataclysmic Purification (ver video), fue dirigido por David Brodsky (Arsis, God Forbid, Kataklysm) con la animación de Tim Kellen. Mental Hemorrage es una de las mejores composiciones en el álbum, con riff lento y que después del primer minuto hace una pequeña pausa para la velocidad y luego se presenta un cambio con doble bombo que te atrapa otra vez.

No hay una velocidad aplastante en su conjunto, ese es el estilo moderno de Suffocation; sin embargo, esta modalidad no sacrifica la pesadez de los norteamericanos, los solos de Terrance Hobbs y Guy Marchais en cada uno de las canciones es justo el homenaje al death de la vieja escuela. Los mejores están en Blood Oath, Come Hell or High Priest o Marital Decimation.

Se puede apreciar la oscuridad y maldad en la apertura de Underserving que está dividida por un momento deliberadamente lento, para luego volver a la masacre abanderando el death metal neoyokino. La última pieza Marital Decimation, es la más rápida y despiadada del álbum, con momentos cercanos al grind, me recuerda las piezas actuales de Cannibal Corpse.

Suffocation: Maestros de lo brutal sin duda, y Blood Oath, una producción que respeta cada uno de los instrumentos y evita la saturación llevando a la banda nuevamente a ocupar el pedestal entre monstruos del metal, representa un deleite obligatorio para los amantes del género ensordecedor.

Sunn O))) – Monoliths & Dimensions

November 30, 2009 By: Sergio Alvite Category: CD's No Comments →

Por Juan Martínez

Sunn O)))
Monoliths & Dimensions
Compañía Discográfica: Southern Lord Records
Calificación: 8

Sunn O))), el dúo formado por Greg Anderson y Stephen O’Malley, edita material 2009 para su propia disquera, Southern Lord; una obra integrada por únicamente cuatro piezas, que continúa el inusual estilo que el grupo ha desarrollado desde finales de los noventa, mediante el que exploran los sonidos resultados de distorsiones extremas, retroalimentaciones prolongadas y abuso de bajas frecuencias, con la presencia del malévolo Attila Csihar de Mayhem nuevamente como invitado especial en las labores vocales.

Monoliths & Dimensions es un trabajo que se manifiesta ante los sentidos del escucha en un tono completamente ceremonial; si bien la estética visual del dueto siempre ha estado ligada al black metal —con su aura misteriosa encubierta por capuchas oscuras—, y por ende a la adoración por las artes ocultas, este álbum consigue realmente transmitir la sensación de estar oficiando un ritual en el que intervienen varios protagonistas; no obstante, no se trata de una misa negra, a pesar de lo que muchos pudieran pensar; los rituales planteados nos llevan por terrenos afines a las culturas antiguas y la naturaleza —como podemos comprobar con la inclusión de la foto de la Pirámide del Sol de Teotihuacán en el arte del libreto—. Sonoramente, este interés se ve apoyado por la voz de Csihar (quien más que cantar, recita sus propios versos, como si se tratara de oraciones personales, apenas audibles); además de la inclusión de elementos orgánicos, como la corriente de agua que fluye al final de Aghartha y los arreglos cuasi-religiosos proyectados a través de los coros operáticos de Hunting & Gathering (Cydonia), que ofrecen una aportación muy importante y sutil a sus acostumbradas experimentaciones estridentes. Las otras dos canciones también cuentan con adiciones importantes: los arreglos sinfónicos que ensalzan Big Church y las delirantes trompetas incluidas en Alice, logran llevar estos Monolitos objeto de culto a otra Dimensión diferente al resto de la discografía de Sunn O))).

Como toda la obra de Sunn O))), Monoliths & Dimensions es un álbum imposible de clasificar y/o de calificar, aunque es un hecho que sus piezas no son aptas para el escucha promedio, es más, ni siquiera para el metalero promedio (a pesar de traer puesta la etiqueta de drone metal), e incluso podría decirse que tampoco resultan sencillas para los mismos seguidores de otras bandas del sello Southern Lord, como Boris, Lair of the Minotaur o Wino. Esta banda no tiene punto de referencia, y escucharlos de verdad constituye un reto muy alto para el público; aunque si bien es cierto que después de tres o cuatro vueltas al disco la composición va cobrando forma y los sonidos se tornan agradables en un contexto general, convirtiéndola en la obra más armónica de Sunn O))), en realidad no se trata de música en el más puro sentido del término, sino —mas aproximadamente— de ambient o noise, por lo que recomendarlo es una responsabilidad muy grande, hecho que parece no preocupar a gente que lo alaba desmedidamente cuando sus mismas observaciones son bastante cuestionables. Más vale dejar que llegue a quienes tiene que llegar, sin presionar, y que sus cualidades se expresen por sí mismas, sin necesidad de críticos intermediarios.

Rusty Eye – Possessor

November 26, 2009 By: Sergio Alvite Category: CD's 2 Comments →

Por Juan Martínez

Rusty Eye
Possessor
Compañía Discográfica: Epoché
Calificación: 9

Rusty Eye- PossessorSalidos de la tenebrosa Ciudad de México y radicados en Los Angeles, Rusty Eye se halla en un gran momento de su carrera, y el álbum Possessor lo confirma. Reconocidos en el ámbito por una legión de seguidores cada vez más creciente, esta agrupación mexicana carga un ilustre bagaje metalero, con una formación que ha sido iluminada por una amplia gama de corrientes, como hard rock, thrash, grindcore, black metal y rock progresivo, cuyos ecos repercuten claramente dentro de los linderos de su producción 2009.

Possessor se balancea perfectamente sobre líneas rítmicas poderosas y solos de guitarra ligeros; enriquecidos por los acertados contrastes entre las agresivas voces guturales de Mr. Rust y la melódica voz femenina de Miss Randall, consiguiendo una armonía bastante inusual, muy diferente de lo acostumbrado por el sinfín de agrupaciones que combinan las voces de ambos géneros, ya que no caen en el clásico efecto de “la bella y la bestia”, pues la voz de Miss Randall, lejos de ser operática, tiene un timbre decididamente rockero, y a pesar de cantar en inglés, se percibe un saborcito latino que la separa de las demás. Claros ejemplos de lo anterior son Day of the Dead, Mondo Cane y A Poisoned Letter, con su instrumentación de metal extremo y los mencionados contrastes vocales.

A la formación musical previamente descrita, hay que sumar un punto extra por el factor cinematográfico que se proyecta sobre las composiciones; aficionados a las películas de terror de serie B de bajo presupuesto —en particular de Dario Argento—, Rusty Eye ha asimilado las bandas sonoras fílmicas a su estilo, con lo que canciones como The Serial Kind, Wings of a Demon y The Entity (Ghostly Lust) son convertidas en relatos capaces de crear una serie de imágenes en el escucha, con su estructura teatral y su ambientación expresionista. A los temas anteriores se suma Sonambulist Possession, pieza que da temática al disco y que sintetiza a la perfección el estilo musical y narrativo del grupo.

Rusty EyeFinalmente, no podemos pasar por alto la gran portada, que muestra una gorgona sobre cuya cabeza —en lugar de serpientes— se hayan unos asquerosos ciempiés; esta imagen de horror visual corrió a cargo del legendario Joe Petagno, famoso ilustrador encargado de crear, entre otras cosas, al famoso War Pig, la mascota de Motörhead, y quien se mostró sumamente accesible y dispuesto para colaborar con Rusty Eye, con resultados por encima de las expectativas de la misma banda.

Rusty Eye es una distorsión a la percepción de la persona, el ojo oxidado que ha perdido su frescura; sin embargo, no obstante esta postura anticonformista del trío, su música no tiene nada de enmohecida: de esta manera, mientras sean constantes y sigan haciendo bien las cosas, pronto estaremos hablando de la aparición de alguna obra maestra de talla internacional.

Old Man’s Child – Slaves of the World

November 26, 2009 By: Sergio Alvite Category: CD's No Comments →

Por Antonymous Ayala

Old Man’s Child
Slaves of the World
Compañía Discográfica: Century Media
Calificación: 10

Thomas Rune Andersen, creador de Old Man’s Child , mejor conocido como Galder y por sus participaciones en las guitarras de Dimmu Borgir y Dødheimsgard, editó en este 2009 el excelente álbum Slaves of the World a través de Century Media; fue grabado en el Fredman Studio por el experimentado productor Fredrik Nordström (Dark Tranquility, In Flames, Opeth).

El nuevo LP contiene nueve sorprendentes rolas de su peculiar black metal melódico sin que por esto se entienda que su música pudiera sonar empalagosa, por el contrario, es una descarga de metal desde el infierno noruego, lleno de maestría en la ejecución de los riffs, con una genialidad incomparable en la manera de componer cada eslabón para Old Man’s Child que puede sorprender desde la primera canción Slaves of the World.

En esta ocasión se hace acompañar por el baterista Peter Wildoer (miembro de Pestilence), lo que genera una directa influencia en las raíces del death metal como se aprecia en Saviours of Doom o The Crimson Meadows, incluso las breves intervenciones del teclado no restan fuerza a la grabación como se distingue en Unholy Foreign Crusade con ese delicado solo de guitarra lleno de melancolía. Desde el intro atmosférico de Path of Destruction, se aprecia la vena de los también noruegos Dimmu Borgir donde Galder ha militado por casi una década (¿o la influencia será en sentido contrario?). Este último tema es uno de mis favoritos del disco junto con The Spawn of Lost Creation, que contienen un extraordinario nivel de composición.

Un ambiente oscuro predomina en todo el álbum, las letras se encuentran cargadas de un desprecio a la existencia, odas bélicas a su pronta extinción recitadas por la desgarrada voz de Galder, que editada con su propio respaldo gutural provoca el efecto de que es el demonio quien vomita cada uno de los himnos como se escucha en On the Devil’s Throne y Ferden Mot Fiendens Land, la única cantada en su lengua natal, que puede traducirse del noruego como -la misión contra el enemigo de los pueblos-. El cierre del CD viene con Servants of Satan’s Monastery, un último discurso de Galder, tanto musical como lírico: “…death is your fate”. Es la frase con la que concluye el álbum perfecto .

La edición especial del LP viene con el bonus track Born of the Flickering del veterano álbum homónimo (1996), un corte saturado del más puro black metal en los orígenes de la propia banda. Además contiene la extensión en el sanguinario arte del brasileño Gustavo Sazes (Manowar, Arch Enemy, Krisiun).

El aporte de Slaves of the World a la discografía de Old Man’s Child es precisamente rescatar a la banda del bache musical que trajo Vermin en el 2005, para colocarla en el sitio que le corresponde como una de las genialidades en el metal extremo contemporáneo, y si Mr. Galder requiere de otros cuatro años para crear una obra con esta calidad metalera, me quedaré esperando pacientemente el siguiente capítulo.

Cage – Science of Annihilation

November 20, 2009 By: Sergio Alvite Category: CD's 1 Comment →

Por Juan Martínez

Cage
Science of Annihilation
Compañía Discográfica: Music Buy Mail
Calificación: 9

A pesar que Cage es una banda con varios años en la escena, cuenta con pocos lanzamientos –eso sí, muy consistentes–. Su nombre comenzó a llamar la atención a raíz de su lanzamiento 2003 Darker than Black, el cual consiguió un extraordinario nivel de agresividad, aparentemente imposible de superar; sin embargo, con Hell Destroyer, de 2007, mantuvieron el mismo nivel de poder, empacado dentro de una envoltura conceptual, dando como resultado una verdadera joya del power metal. A partir de ahí, podría parecer que, una vez alcanzada la cumbre de su estilo, su carrera sólo podría ir en picada; no obstante, 2009 ve el surgimiento de su quinta producción de estudio, Science of Annihilation, una obra desatada que logra romper con las limitantes del género de una vez por todas.

El power metal normalmente ha sido criticado por su carencia propositiva desde que los grupos alemanes lo definieron a mediados de los ochenta; a partir de entonces han salido buenos nombres, aunque la contribución al estilo ha sido mínima; no obstante, a pesar de pertenecer a la misma generación que Hammerfall y Primal Fear, los de Cage suenan más intrépidos en su oferta al agregar elementos de otras corrientes, con lo que logran colocar un signo de interrogación tras la credibilidad de los suecos y los alemanes, demostrando que los estadounidenses también pueden estar a la altura de los mejores.

El sonido general de Science of Annihilation nos deja cierta sensación de haberlo escuchado antes, con rastros reconocibles de sus influencias, que nos llevan a Mercyful Fate y a Judas Priest (en particular Painkiller); de hecho, el timbre vocal de Sean Peck se puede ubicar perfectamente entre Rob Halford y King Diamond, en especial por los contrastes entre graves y agudos que caracterizan a este último (de quien Peck es un gran admirador e incluso le dedicó el tema King Diamond, un track extra de Hell Destroyer); sin embargo, las influencias no cubren por completo el estilo, gracias a composiciones sobresalientes y excepcionalmente bien trabajadas, logrando sorprender de vez en cuando con detalles que hacen reaccionar al escucha, como la guitarra acústica de Black River Falls, el final explosivo de la vertiginosa Speed Kills, o los coros cercanos al death metal que conviven con un solo de guitarra tipo Helloween en Power. Otra cualidad que muchos agradecerán es la ausencia de las baladas cursis que siempre brotan en las obras de power metal; con esto, Cage evita caer en clichés y logra romper muchas barreras autoimpuestas por el propio género, conciliando las Cagetradicionales melodías de éste con los elementos estridentes del metal extremo. Finalmente, la cereza en el pastel la representa un sonido de batería sumamente distinguido, y existe una razón para ello: la inclusión en este disco de Norm Leggio de la legendaria agrupación Psychotic Waltz, también de San Diego, formados dos décadas atrás.

Una última advertencia: hay que escucharlo en un buen aparato de sonido; a diferencia de mucha de la música que se pone en las computadoras, algunos detalles de Science of Annihilation alcanzan a perderse, provocando que se desaproveche su calidad y no se aprecie igual, pudiendo incluso aturdir al escucha con su energía implacable. Una vez cumplido este requisito, sus cualidades hablarán por sí solas. Por alguna razón, hasta ahora Cage no ha obtenido todo el reconocimiento que merece, pero bastará escuchar su producción 2009 para colocarla entre lo mejor del año.

Nile – Those Whom the Gods Detest

November 19, 2009 By: Sergio Alvite Category: CD's 3 Comments →

Por Antonymous Ayala

Nile
Those Whom the Gods Detest
Compañía Discográfica: Nuclear Blast Records
Calificación: 9

Hablar de Nile es entrar a un mundo evidentemente influenciado por la antigua civilización egipcia, algo obvio para una banda que lleva por nombre uno de los más famosos ríos en la historia árabe, lo que representa una especie de crossover entre el continente americano, lugar de origen de la horda norteamericana y la lejana África, la cuna de su fuente de inspiración.

Those Whom the Gods Detest es el sexto álbum del conjunto en sus más de quince años dentro de la escena, liderados por el genio Karl Sanders en las guitarras y voces junto con Dallas Toler-Wade y George Kollias en la batería, alineación que han utilizado en sus últimos tres discos. La obra fue producida y mezclada por el experimentado Neil Kernon (Cannibal Corpse, Queensryche, Dokken, Lynch Mob, etc.) con quien han trabajado desde el Annihilation of the Wicked en 2005, por lo que la labor en Those Whom the Gods Detest resulta una producción sólida y que continúa adecuadamente con el desarrollo musical de la banda orientado al death metal técnico, con esas manifestaciones de brutalidad impecables.

La agresividad del álbum no consiste en la rapidez exorbitante de sus orígenes, sino en la precisión de combinar los riffs de una manera contundente en cada una de las canciones: Kafir, Hittite Dung Incantation y Utterances of the Crawling Dead, son la muestra de la potencia ordenada a que me refiero, llena de diferentes riffs complicados y técnicos. Explosiones de cólera acompañados por pasajes que permiten un respiro para otra descarga del ya clásico death metal de Nile saturado de mitología egipcia en sus letras, de las cuales nos brindan en el booklet una explicación con detalle del origen y significado de cada pieza, inspiradas en obras clásicas como El Libro de los Muertos, el Necromicon o antiguos textos egipcios.

Those Whom the Gods Detest es un disco que sigue presentando la creatividad de la mancuerna Sanders-Dallas, con el riesgo que implica el uso cada vez más constante de armonías como en la introducción de la canción homónima, que junto con 4th Arra of Dagon y Iskander Dhul Kharnon con esos coros épicos que deletrean los títulos, aportan un elemento nuevo para su estilo musical, pero son las canciones más pausadas y tal vez débiles de la grabación.

Estamos acostumbrados a los títulos exagerados como Permitting the Noble Dead to Descend to the Underworld y Yezd Desert Ghul Ritual in the Abandoned Towers of Silence, que curiosamente son las canciones más cortas del álbum. Esta última, es un despliegue de arte instrumental que invade las fronteras del folklor iraní, en donde se aprecia el dota, una especie de guitarra persa de dos cuerdas.

Kem Khefa Khesef demuestra la genialidad de las guitarras en un duelo de solos Sanders-Dallas dentro de una de las rolas más rápidas del disco, al igual que The Eye of Ra.

En definitiva, Those Whom the Gods Detest es un extraordinario LP del death metal al puro estilo de Nile, con ejecución y producción profesionales, obligatorio en la colección para fans del género.

The Chasm – Farseeing The Paranormal Abysm

November 18, 2009 By: Sergio Alvite Category: CD's No Comments →

Por Víctor Varas

The Chasm
Farseeing The Paranormal Abysm
Compañía Discográfica: Lux Inframundis/The Art Records
Calificación: 9

Se necesitan muchos huevos para sacar un disco así; y también se necesita tener mucha confianza en el trabajo propio para liberar una séptima producción underground sin casi (hasta donde yo sé) ninguna promoción por parte de la banda o de la disquera. Pero vender mil copias en dos meses habla de una gran, gran banda con fuertes cimientos musicales y una verdadera legión de seguidores.

Aquí tenemos la última producción de este monstruo underground mexicano ahora radicado en Estados Unidos y digan lo que digan, es un verdadero clásico instantáneo. La evolución que ha tenido esta banda desde 1992 (corríjanme el dato si me equivoco) es fenomenal, ofreciendo siempre un death metal complejo y lleno de matices. Musicalmente tiene mucho que ver con la personalidad fuerte y difícil de Daniel Corchado, quien ha sabido orientar sabiamente sus creaciones e involucrando gente adecuada y eficiente para la banda. Tal y como me pareció desde la primera vez que escuché el estilo de Daniel, la instrumentación parece girar en torno a la ejecución de las guitarras, haciendo verdaderas obras oscuras. El uso de armonías oscuras, riffs fríos y escandalosos pero sobre todo plasmados quirúrgicamente en compases irregulares, son un sello perfectamente reconocido y reconocible en The Chasm.

Encontramos un sonido mucho más perfeccionado, detallando cada riff con arreglos de gustos apocalípticos. Los tracks son en su mayoría largos y difíciles de comprender por su complejidad técnica, sin embargo hay buena coherencia en tanto que las secciones son claras y bien definidas. Fiery Rebirth es un buen ejemplo de ello, con guitarras oscuras, frías y cavernosas, un sentimiento épico como fondo que serpentea hasta lugares The Chasmrecónditos, una batería extraordinariamente compleja (pero sin presunciones estériles) por parte de Antonio León, y el vozarrón de Daniel que parece el de una horda infernal enfurecida. La banda tiene recursos musicales, se ve de lejos. Pero también saben como aprovecharlos para transmitir sensaciones negras y bizarras. El disco trae algunos tracks instrumentales, destacando Vault to the Voyage que es un viaje onírico/cósmico y alejado totalmente de la realidad, con una duración de minuciosos 11:15 minutos. Kilométrico pero excelente. Mi favorito es el último track The mission/Arrival to hopeless shores que es una obra de casi 12 minutos haciendo todo una alegoría a la oscuridad y profundos pensamientos personales.

¿Es esto el soundtrack de una vida? Sólo los autores pueden decirlo. Espero que alguien tenga la paciencia y los huevos para entrevistarlos. Si es que la banda quiere dar entrevistas.

Sigue S&D En





WPM [Web + Photo + Magazine]

Add to Google Reader or Homepage

Subscribe in NewsGator Online